Archivos Mensuales: noviembre 2012

Entrada 17 – Oskari

Capitán Oskari, piloto principal
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri

Archivo escrito

Ni siquiera ha empezado la misión, y ya me parece lo más peligroso que hemos hecho desde que me hice cargo de la Laestisa.

No tenemos una buena posición para establecer comunicación con el equipo de tierra. Solo hay una lanzadera operativa, y no sabemos nada, nada en absoluto de la civilización de Valmeri. Por si fuera poco, la mayor parte del agua del planeta es corrosiva. Pero la misión Laestisa II debe continuar. Es una oportunidad única, y nacimos para esto.

He estado discutiendo con Lumi los pormenores de la comunicación. Algunos de los satélites artificiales de los valmeris, podrían funcionar como repetidores de señales, pero desconocemos la tecnología. No hay tiempo para seguir investigando. Si no podemos mantener una órbita estacionaria, la comunicación entre la Laestisa y el equipo de contacto será corta e interrumpida. Trabajaremos en ello cuanto podamos, pero la misión no se puede posponer más.

Hemos encontrado un lugar óptimo para el contacto. Se trata de una ciudad costera, pequeña. No hemos apreciado actividad en ella, pero su estado es perfecto. Quizás la teoría de Vellamo no esté tan desencaminada. Una zona elevada, un cerro, servirá para el aterrizaje y observación de la ciudad. Hay alguna estructura artificial, pero no parece estar habitado. Si sigue sin haber actividad, el equipo descenderá hasta la ciudad en busca de vida o de cualquier indicio de ella.
La proximidad al agua hará más cómoda la estancia del equipo en Valmeri, aunque sea por la humedad. Si todo va bien, estarán de vuelta en dos días planetarios. Aguantarán.

Los elegidos para formar el equipo de contacto, son: auxiliar médico Vellamo, los investigadores Kaarle y Seija, el instructor Seppo, el oficial primero Viljo, la ingeniera de comunicaciones Lumi, y la encargada de personal Satu.

La tripulación aprovechará estos últimos momentos para ultimar detalles. Estamos ante la misión más importante de la Laestisa II. Hay que dar la talla.

Voy a hablar con Viljo.

Entrada 16 – Lumi

Tripulante Lumi, oficial de ingeniería de comunicaciones
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri

Archivo escrito

Jorma y Viljo han cenado hoy con nosotros. Ingria y Vellamo han aprovechado la ocasión para darnos una explicación preventiva sobre el efecto del agua salada. Por lo visto, hay pocos lagos de agua salada en Mermoa, la mayoría en el hemisferio sur, y allí apenas se pueden encontrar asentamientos yarvi.

Valmeri empieza a parecer un lugar espantoso. Ruidoso, según Viljo y Kaarle. Peligroso, según Miska y Jorma. Solitario, según mi opinión. A pesar de la enorme cantidad de vida, los restos de civilización que hay por doquier me transmiten una angustiosa sensación de soledad. Llevamos toda nuestra vida viajando de sistema en sistema, con la única compañía de la tripulación, y la intimidad de este diario. Pensaba que habíamos descubierto a otros seres como nosotros. Solos, ajenos a lo que hay fuera de su precioso mundo azul. Que apenas han arañado la superficie de la realidad, del espacio y sus secretos. Como nosotros, que a pesar de haber visto cosas maravillosas, somos ajenos a nuestra propia realidad, a Mermoa y a los yarvi.

Pero, ¿dónde están? Podríamos hacernos mutua compañía. Que ellos nos cuenten los secretos de su sociedad, la vida en un planeta. Y nosotros les ilustraremos con las maravillas del espacio, les mostraremos nuestra tecnología, y no volveremos a estar solos en nuestro viaje de vuelta a casa. Pero en realidad no quiero volver a casa. Quiero, quería, que este lugar fuese mi hogar. Mermoa no es más que un nombre, una promesa vacía que nunca llega. Cuando Seija y yo aterrizamos en Valmeri, en ese continente helado… ¡qué soledad! ¡Qué silencio! Nada, frío y trajes de supervivencia, oxígeno artificial, evitando a los seres que más ansío conocer. Solas, solas.

Y ahora que vamos en su busca, debemos evitar el agua. Ingria y Vellamo nos contaron que, con el agua salada, la piel se te agrieta, se cuartea. Las membranas de los dedos se te vuelven duras y quebradizas, y la piel oscura y ajada se te vuelve blanquecina si no te hidratas con agua dulce, te tira al principio y te duele al moverte al final.

Por suerte, la humedad ambiental de algunos lugares de Valmeri podría permitirnos aguantar más tiempo del habitual sin la necesidad de acudir al agua.

He hablado con Vellamo sobre esto. Después de la cena, pudimos tener un momento a solas en su habitación, e hicimos el amor en el agua. Cómo lo echaba de menos. Nuestros encuentros han sido cada vez más esporádicos desde que entramos en el sistema. Creo que coincide con el momento en el que Satu nos sorprendió abrazados en la piscina común. El caso es que nuestras tareas, desde entonces, han ido en aumento. Y después de todo lo que ha pasado en Valmeri…

Vellamo me dijo que no debía pensar así. Que encontraremos a los valmeris, que probablemente estuviesen bajo los océanos y visitasen de vez en cuando la superficie, donde las ciudades les esperan. Quizás tengan una cultura como la nuestra, y distribuyan sus ciclos entre el agua y la tierra, para venerar tanto al Padre como a la Madre. Nosotros… Es decir, los yarvi, viven a orillas de los lagos. Vellamo cree que ellos cambian de hábitat, y esa es la explicación al silencio de Valmeri aun cuando hay evidentes muestras de que existen. A lo mejor tiene razón. Quiere aprovechar para confirmar su teoría cuando bajemos. Investigar las ciudades para comprobar si no están en desuso. Creo que quiere impresionar a Seppo con un gran descubrimiento cultural. Cuando le recordé los peligros del agua que él mismo me había explicado, apenas le dio importancia. Basta con no acercarse al agua, si el ambiente es lo suficientemente húmedo, me dijo mientras volvía a besarme.

Tiene razón. A lo mejor me preocupo demasiado. Yo también quiero bajar, quiero encontrar a los valmeris, y que los brazos de Vellamo no sean mi único consuelo. De hecho debo bajar, Jorma no está en condiciones de hacerlo y necesitamos a un ingeniero allí abajo. Ya queda poco.

Y eso me recuerda que voy a despertar a Vellamo otra vez.

Entrada 15 – Satu

Tripulante Satu, encargada de personal y salud mental
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri
Archivo escrito

No tengo forma de comprobarlo, pero confío en que Ingria haya escrito en este diario sus dudas y pensamientos.

Después de estabilizar a Jorma y atender a Viljo, vino a mí en busca de ayuda. Lo que me contó, sus reflexiones, su individualidad, me alarmó tanto que decidí que lo mejor era que el diario tuviese constancia directa de la posible traición de Ingria. Ha sido una suerte que acudiese a mi habitación primero. Conseguí convencerla de que no hablase de ello con nadie más, pero eso no quita que esté poniendo en peligro la misión.

Que Kaarle tenga tanta individualidad, es algo que he dado por perdido. Su mismo temperamento, de desidia hacia el resto de la tripulación, hace que no suponga un problema. Como dije anteriormente, el comportamiento cínico y altivo de Kaarle es una bendición. Gracias a la Madre.

Pero que Ingria, una tripulante modelo, la madre de la tripulación, comience a mostrar síntomas de individualidad y dude de la misión es… inquietante.

Sobre Seppo, una vez más me ha sorprendido su entereza. Conoce la importancia de lo que hacemos, el significado de nuestro sacrificio y el de nuestros padres. Quizás por eso ha oficiado el ahogamiento de su padre, Kalevi, de manera ejemplar. El relevo generacional ha concluido.

Respecto a la misión en sí, he de decir que incluso yo tengo mis dudas sobre el paso a seguir a continuación. El equipo de investigación ha descubierto que los océanos de Valmeri son de agua salada. Creo que pocos sabían que el agua salada es espantosa para nosotros. Uno de los motivos de criarse en una nave, supongo.

Toda una paradoja. Un planeta repleto de agua, más incluso que Mermoa. Con una civilización inteligente y tecnológicamente avanzada. Y los valmeris no dan señales de vida, y su agua es venenosa. Seppo está perplejo. Desde que supimos la noticia, ha pasado todos los archivos de mitología e historia antigua a su panel personal, y compara los mitos de la creación de Valmeri con los descubrimientos de este planeta. Parece que esto le esté afectando más que el ahogamiento de su padre.

Y ahora, ¿qué hacemos? Si pudiese hablar directamente con vosotros, con Mermoa… Necesitamos órdenes directas. Aunque confíe plenamente en Oskari.

Desde luego, el contacto con los valmeris es ya casi obligado. Hemos destrozado un par de sus satélites, visitado su superficie, llamado su atención en las montañas, y ahora les hemos arrojado un cadáver al agua. El cual, por cierto, no han recogido y ha acabado perdiéndose en las profundidades de Valmeri. Es hora de contactar directamente con ellos.

Hay que bajar ahí abajo.

Entrada 14 – Miska

Tripulante Miska, equipo de investigación, planetóloga

Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri

Archivo de audio [Transcrito]

Tripulante Miska, planetóloga, grabación activada. Primera toma de contacto con la hidrosfera de Valmeri, lectura de datos en laboratorio 3. Trabajo conjunto con los investigadores Kaarle y Seija, en los laboratorios 1 y 2, respectivamente. Lanzamiento de sonda preparado.

– Tripulante Seija, meteoróloga, grabación activada. Lectura de datos de las capas exteriores de la atmósfera de Valmeri durante el descenso de la sonda. Laboratorio 2.

– Tripulante Kaarle, biólogo, grabación activada. Análisis de rastros y muestras de vida en la hidrosfera de Valmeri. Laboratorio 1.

Capitán Oskari, Laboratorios 1, 2 y 3 listos. Cuando quiera.

– Recibido. Cubierta superior despresurizada. Abriendo compuerta de lanzamiento. Seppo, cuando quieras.

– Madre Aitivera, creadora de las aguas y de quienes habitamos en ellas. Te entregamos a Kalevi, padre, hermano y amigo, para que juzgues su papel en los ciclos venideros. Acógelo en tus brazos y haz que forme parte de ti. Conviértelo en la lluvia que nos defiende del Padre, y permite que reciba también su luz, en el equilibrio del ciclo. Aléjalo de la influencia de Aisyva y evita que caiga a las profundidades oscuras de las aguas, pues fue fiel a tu regalo, y respetó al Padre para no romper el pacto de Mermoa. Kalevi, en tu ahogamiento te despedimos, y rogamos porque tu esencia perdure en las aguas de los lagos. Madre, júzgale.

– Madre, júzgale.

Madre, júzgale.

– Padre, perdónale.

– Padre, perdónale.

Padre, perdónale.

– Adiós, Kalevi… Lanzamiento.

Mensaje automático. Laestisa II

Lanzamiento: cápsula mortuoria
Cubierta superior
[…]

Entrando en la atmósfera… Los escudos térmicos resisten sin problemas. Lecturas normales.

– Recogiendo datos atmosféricos. Capa exterior. Proporciones de hidrógeno y helio. Más hidrógeno, lecturas de iones.

Aumenta la temperatura. El escudo térmico aguanta. Lecturas normales.

– Aumenta la cantidad de hidrógeno. Lecturas de ozono.

Descenso de temperatura. Turbulencias por vientos. Descenso controlado.

– Lecturas de nitrógeno en grandes cantidades, oxígeno.

El paracaídas se ha desplegado correctamente. Continúa el descenso.

– Sin eventos meteorológicos importantes. Las condiciones son idóneas.

Propulsión de frenado preparada. El sistema automático no ha sufrido daños. Alcanzando hidrosfera de Valmeri…

– Lectura de datos atmosféricos finalizada.

La sonda ha entrado en la hidrosfera. La señal es óptima. Sin daños hasta el momento. Introduciendo muestras de agua en los contenedores. Aumento de presión.

– Analizando muestras biológicas. Hemos capturado un par de seres mayores. Contenedores dos y cuatro. Luces y cámaras activadas. Quién iba a decirlo, idénticos a las vainas de plata de Mermoa. Resto de contenedores… Muestras de vida microbiana.

Analizando componentes del agua. Contiene sustancias en disolución. Cloro y sodio en grandes cantidades… Magnesio, calcio, potasio. Cloruro sódico.

– No me jodas…

Kaarle, el diario.

– Miska, ¿cloruro sódico en qué cantidad?

Mucha, mucha cantidad… Expulsando muestras de agua. Continúa el aumento de presión. La cápsula resiste. Recogiendo nuevas muestras.

– Sin seres mayores esta vez. Más muestras de vida microbiana.

Y más cloruro sódico.

– No puede ser cierto.

– Equipo de investigación, informad.

Es agua salada, capitán. Valmeri es una trampa de sal.

Entrada 13 – Seppo

Tripulante Seppo, instructor
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri
Archivo escrito

Valmeri es un mundo de lo más extraño. El equipo de investigación coincide en que es extraordinario, que no se parece a nada que hayamos visto hasta ahora. Y sin embargo, prácticamente no hemos puesto los pies en su superficie. Las tres misiones de recogida de muestras son casi anecdóticas. Pero, aun así, este planeta, este sistema, se las ha arreglado para provocar una crisis detrás de otra.

Cuando entramos en la órbita del planeta, no podía creerme lo que veía. Tanta agua, tanta similitud a las historias sobre Valmeri, el conflicto de Aitivera e Isholvi… Novena es una estrella casi idéntica a Isholvi. La rotación del planeta es muy similar al nuestro. Las especies de Valmeri son muy parecidas a las de Mermoa, según Kaarle. Por Aisyva, incluso Jorma aseguró que los seres que vieron allí abajo eran similares a nosotros. ¿Qué es este lugar?

Los yarvi evolucionamos contando las historias de la Madre Aitivera y el Padre Isholvi, de cómo nosotros fuimos la solución al conflicto entre el agua y la luz. Esas creencias antiguas se convirtieron en una forma de vida, la que ha perdurado hasta ahora. Pura mitología. Pero la existencia de un planeta como este, me hace dudar. Es tan parecido al Valmeri de las leyendas

Kaarle y Seija coinciden en decir que la civilización inteligente del planeta ha dañado su mundo. Ha talado bosques, ha contaminado… ¿Pero dónde están? Nosotros hicimos del equilibrio entre el Padre y la Madre nuestra forma de vida. Nos desarrollamos con sostenibilidad. Estos… valmeris, esta especie alienígena, ¿y si no respetaron los equilibrios, y desaparecieron? ¿Fueron castigados? No, me niego a creer que Aitivera, Isholvi, o incluso Aisyva, sean entes reales. Tiene que haber otra explicación.

Y sobre eso precisamente es sobre lo que hablamos hace dos días en la cena.

El capitán Oskari nos indicó la situación actual. Dos miembros de la tripulación siguen en la sala médica, fuera de peligro. Eso supone dos pilotos menos. Dos lanzaderas de tres, sin posibilidad de ser reparadas hasta que Jorma se recupere y se ponga a trabajar con Lumi. El encuentro de Jorma y Miska con los “valmeris”, por fuerza, tiene que haber supuesto que, definitivamente, han descubierto nuestra presencia. Pero siguen en silencio…

Todos coincidimos en que hay que reaccionar. No podemos mandar un mensaje a Mermoa, ni siquiera un mensaje urgente, y esperar órdenes directas. Tardaría demasiado tiempo, y con toda seguridad los valmeris tampoco interpretarán nuestro silencio como algo bueno. El problema es que no sabemos nada de ellos. No estamos seguros sobre si son originarios del agua y lo que hay en tierra solo es muestra de su exploración del planeta. No sabemos cómo reaccionarán, si son hostiles o no, cómo empezar el contacto. La situación es, cuanto menos, delicada.

Así pues, acordamos quedarnos con una mano fuera del agua. El plan se le ocurrió a Satu, y fue apoyado por Kaarle sin contemplaciones.

Ingria señaló que el cuerpo de Kalevi sigue en la cubierta superior, a la espera de que decidamos qué hacer con él. Quisimos lanzarlo a los océanos de Valmeri y entregarlo a Aitivera. Y lo haremos, pero Kalevi servirá una última vez a la misión.

El plan es convertir el ataúd de Kalevi en una sonda que nos permita recoger y analizar muestras del agua una vez caiga. Si los valmeris lo recogen, espero que sepan apreciar que no es una muestra de hostilidad, sino una invitación:

Aquí tenéis a uno de los nuestros. Investigad, aprended de nosotros, venimos en son de paz.

Entrada 12 – Ingria

Tripulante Ingria, jefa de personal médico
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri

Archivo de escrito

Me llaman “jefa” por la necesidad de crear un puesto extra de personal médico, cuando Vellamo dejó la instrucción de vuelo por la medicina. Y ahora mismo, ese nombre me parece de lo más vacío. He intentado ayudar a la tripulación siempre que he podido. He tratado heridas, creado programas de habituación a gravedad artificial, analizado muestras de enfermedades genéticas, controlado brotes cancerígenos… Pero ahora le he fallado a Jorma. Y eso me supera.

Satu dice que tengo que olvidarlo. Que me centre en cuidar de Jorma y de Viljo, que la misión fracasaría sin mí, y que debo pensar en la tripulación. Lo intento, de verdad que lo intento. Es la primera vez que veo correr grave peligro a un miembro de la Laestisa. No, a un amigo. Y eso me hace preguntarme cosas.

He visto como un amigo ha estado a punto de morir. Un amigo, no un tripulante, no un oficial. Jorma es vital para la misión, su trabajo en ingeniería no tiene igual en la Laestisa, ni siquiera teniendo a Lumi. Pero cuando le vi estrellándose contra la lanzadera, no grite por la misión… Grité por él. ¿Me convierte eso en una mala yarvi? ¿En alguien desleal a todo lo que representamos? Hemos hecho un gran sacrificio. Nacimos en la Laestisa, pisamos mundos extraños para nuestros padres, pero no para nosotros. No tenemos hogar. El agua en la que pasamos los días está en piscinas y baños, no fluyendo en libertad como en Mermoa. Nuestra casa, nuestro mundo, no es nuestro. Era de nuestros padres, es de aquellos a quienes enviamos los diarios, yarvis desconocidos con los que jamás hemos hablado. He estado a punto de perder a un amigo. ¿Por qué?

En fin, Satu tenía razón al sugerirme que escribiese esto en el diario. Ha sido un buen desahogo.

Jorma se encuentra estable. El traje, gracias a la Madre, no sufrió daños mayores. El traumatismo hizo que perdiese momentáneamente la conciencia, y el suministro de oxígeno falló, lo que le provocó un nuevo desvanecimiento. Cuando lo llevé a la sala médica logré reanimarle y estabilizarle. Por el momento no hay daños relacionados con la pérdida de oxígeno.

En cuanto a Viljo, durante su estancia en Valmeri le picó un artrópodo desconocido. Kaarle logró capturar un espécimen similar, y está analizándolo por si hubiese complicaciones relacionadas con la picadura. No hay muestras de reacción venenosa, pero ha cogido algo de fiebre, nada reseñable. Por seguridad permanecerá en observación un tiempo.

Respecto al resto de los tripulantes de las lanzaderas, su estado de salud es óptimo. Tenían suficiente oxígeno y los trajes puestos por precaución. De algo tenía que servir la rigidez de Oskari.

Y tenemos un cuerpo sin vida en la cubierta superior, que creo que es algo que todos han olvidado. Hay que decidir qué hacemos con Kalevi, no podemos dejarlo allí.

Fin de la entrada.

Entrada 11 – Oskari

Capitán Oskari, piloto principal
Ciclo 87
Sistema: 9º
Laestisa II: órbita de Valmeri

Archivo de audio [Transcrito]

Capitán Oskari pasando a registro verbal. Comunicador personal activo, plan de rescate, en proceso. Tomando control manual de la Laestisa II.

Informe preliminar: Otra eyección de masa coronal de la estrella Novena ha alcanzado el planeta objetivo. Los escudos magnéticos de la Laestisa han aguantado la tormenta sin previsión de daños, pero las lanzaderas 1 y 2 se encontraban en órbita segura, a la espera de entrar en el muelle principal, durante el impacto de la tormenta. La ausencia de protección eficiente ante este tipo de eventos ha inutilizado temporalmente ambas lanzaderas. Procedemos al rescate de la tripulación: los oficiales Viljo y Lumi, y los miembros del equipo de investigación Kaarle y Seija.
Participan en el plan de rescate: capitán Oskari al mando de la nave, oficial Jorma, y los tripulantes Vellamo, Ingria, y Seppo.
Mapa orbital activado. Abandonando órbita segura. Comienzo aproximación a la lanzadera 1.
[…]
Grabación directa de los intercomunicadores de la tripulación. Aquí el capitán Oskari, oficial Jorma, informe de estado.
– Listos, capitán. Vellamo me acompañará en el primer salto.
Recibido. No puedo acercarme más. Corrigiendo rumbo para evitar colisión con la lanzadera 2. Tenéis que daros prisa.
– Entendido, señor. Arnés preparado. Yo me ocuparé de asegurar el remolcador. Listos para el salto.
Bien. Despresurizando muelle principal… Abriendo compuerta del muelle principal, cubierta inferior.
– Vemos la lanzadera. ¿No está demasiado cerca?
Ocúpate de remolcarlos y de no caer a Valmeri en el proceso.
– Fantástica forma de motivar, capitán.
– Descuida Ingria, uno se acostumbra al humor del capitán conociéndole desde críos.
Concentraros. Hay que traerlos ya.
– Comprobación de arnés. ¿Preparado, Vellamo?
– Preparado.
– Bien, saltando.
[…]
– ¡Uff!
– ¿Estás bien?
– Sí, sí, es…
¿Algún problema? Informad.
– No es nada, capitán. Vellamo se ha golpeado al alcanzar la lanzadera.
– Nada grave, capitán.
De acuerdo. No podemos comunicarnos con las lanzaderas, así que ni se os ocurra abrir las compuertas, no sabemos el estado de los ocupantes. Asegurad el remolcador y evitad daños durante la rentrada.
– Remolcador listo, capitán.
¿Alguna señal de la tripulación?
– Nada, señor. Cuando quiera.
Activando remolque. Con cuidado.
– Aproximándonos a la compuerta… Rumbo correcto. Cuidado Vellamo, cuidado.
– Ya está, ya está. Empieza a entrar en el muelle principal.
– Ingria, Seppo, os toca.
– Listos.
– Asegurando rumbo… Listo para captura, capitán. Remolcador soltado.
Bien. Activando soporte gravitatorio.
– Lanzadera capturada.
Buen trabajo. ¿Veis la lanzadera 1?
– Sí, señor. Está algo más lejos…
No puedo acercarme, Jorma. Tendréis que arreglároslas para traerla de vuelta.
– Genial… Ingria, te toca saltar conmigo.
– ¿A esa distancia?
Es eso, o dejar que sigan dando vueltas hasta que se los coma Valmeri.
– Puedo ir yo si lo prefieres…
– No, Seppo. Voy yo.
– Bien. Arneses listos. Es un buen salto…
– Hay que intentarlo.
– Así me gusta. Pásame el remolcador. Agárrate a mí si te sientes más segura.
– Bien. Listos, capitán.
Calculad bien el salto. Intento mantener fija la nave.
– Saltando.
[…]
Jorma, informe de situación.
– Ah… Aún no hemos alcanzado la lanzadera, capitán.
¿Ingria?
– …
Ingria, responde. ¿Jorma?
– Está bien, capitán… Es un buen… salto, señor.
Entendido. Seguid así, acabaremos pronto.
– ¡Mierda!
– ¡¡Jorma!!
– ¡Mierda, mierda, mierda!
– ¡¡Jorma!!
¡¿Por Aisyva, qué pasa?!
– ¡He perdido el remolcador, he perdido el remolcador!
– ¡¡Jorma, Jorma!!
¡Vellamo, Seppo!
– ¡El arnés era muy corto, señor! ¡Ingria se ha detenido y el golpe ha desviado a Jorma!
– ¡Intento agarrarlo! ¡Madre, ayúdame, lo voy a perder!
– Ha soltado el cable del remolcador, capitán.
¿Tiene el arnés puesto? ¿Lo tiene?
– Sí, capitán. Pero va a dar de lleno contra la lanzadera si no se sujeta pronto al cable.
– ¡¡Jorma!!
– ¡Aitivera, se va a estrellar!
– ¡Lo tengo! ¡Tengo el remolcador, capi…!
¡Jorma! ¡Que alguien me diga qué está pasando!
– ¡Ha golpeado de lleno la lanzadera!
Jorma, ¿puedes oírme?

– No puedo alcanzarle capitán, no puedo…
Tranquila, Ingria, tranquila. Jorma, ¿me escuchas?
– Mierda, Oskari, joder…
¿Estás bien?– Remolcador fijado… y listo.

Mierda. Recogiendo arneses. Seppo, Vellamo, ocupaos de que entren a salvo en la Laestisa.
[…]
– Los tenemos, señor. Jorma no responde.
Activando remolque. Listos para captura. Ingria, quédate con Jorma.
– Jorma. Eh, Jorma, ¿puedes oírme?
– Vemos acercarse la lanzadera, capitán. Preparados para recepción.
El Padre no nos ha quitado ojo, chicos… Buen trabajo a todos. Ingria, prepárate para salir cuanto antes a la sala médica cuando presurice el muelle. Vellamo, quédate para atender a la tripulación de las lanzaderas.
Cerrando canal.

Entrada 10 – Seija

Tripulante Seija, Equipo de Investigación, meteoróloga
Ciclo 87
Sistema: 9º
Valmeri

Archivo escrito

Llegamos hace un día planetario al continente del polo sur de Valmeri. La misión ha sido corta, pero con buenos resultados. Kaarle y Viljo deberían estar despegando en este momento, y por lo que sé, Miska y Jorma volvieron a la Laestisa dando por fracasada su misión.

Si en anteriores entradas dije que Valmeri es el planeta que más trabajo nos ha dado, ahora puedo decir también que es el que más problemas está causando.

Escogimos este continente helado por las mediciones de humedad ambiental. Pese a estar cubierto casi en su totalidad por hielo, es uno de los lugares más “secos” del planeta, sino el que más.
El plan inicial era aterrizar cerca de la costa para tomar muestras del agua líquida del planeta, pero la cercanía de edificaciones artificiales descartó esa opción. Una pena, la verdad. Aterrizamos tierra adentro, en medio de este páramo helado. No hace falta tomar mediciones para concluir que este es el lugar más frío del planeta. Motivo por el cual este es el lugar más seco de Valmeri.

Los datos climatológicos más relevantes serán estudiados y analizados en el laboratorio al llegar a la Laestisa. La presencia variable de ozono en Valmeri se hace evidente en este continente, donde hay un déficit muy acusado. Entre eso, el frío, y la sequedad, tuvimos que ponernos los trajes nada más salir de la lanzadera.

No voy a extenderme mucho más. Tengo muestras de material rocoso para Miska, mis datos climatológicos, e incluso un regalito para Kaarle. Hasta en este desierto blanco hay vida. Diminuta, y difícil de encontrar, pero creo que le gustará lo que he encontrado para él.

Necesito volver cuanto antes. Además del posible contacto de Miska y Jorma con la dichosa especie inteligente de Valmeri, necesito humedad.

Lumi está anunciando el despegue por fin. Nos vamos. Fin de la entrada.

Mensaje automático. Laestisa II

ALERTA: Excedente magnético
Escudo magnético [Máxima potencia]

Entrada 9 – Miska y Jorma

Tripulante Miska, Equipo de Investigación, planetóloga;
Tripulante Jorma, oficial de ingeniería superior
Ciclo 87
Sistema: 9º
Valmeri

Transcripción. Intercomunicadores de tripulación

– Grabación en curso. Transmisión directa al diario de misión. Date prisa Miska, cuanto antes nos marchemos, mejor.

– Bien, vale. Tripulante Miska, planetóloga, equipo de investigación de la misión Laestisa II. Hemos aterrizado en el objetivo sin problemas, hasta ahora. La segunda misión de investigación en Valmeri tiene como destino la cordillera más alta del planeta. El lugar de aterrizaje es idóneo para la seguridad del equipo, pero apenas puedo recoger muestras de minerales y rocas, es necesario ascender para obtener material útil.

– Cosa que cada vez tenemos más jodido, por cierto.


– Sí, sí, lo sé. Tendríamos que haber buscado otro sitio, necesitaríamos varios días para llegar a algún punto de interés.


– Pues te va a tocar seguir escarbando.


– Ya, gracias por tu colaboración, Jorma.


– No pienso pasar la noche aquí. Y menos con esos puntitos de luz acercándose a nuestra posición.


– Ya te he dicho que no será nada.


– Claro, lo más normal es que, nada más activar los sensores de movimiento de la lanzadera, se llene todo de avisos de acercamiento.


– Podrían ser formas de vida autóctonas. Este planeta está repleto de vida, las montañas no iban a ser menos.


– ¿Y vienen todos a echar un vistazo? Curiosa conducta ante una mole de metal que cruza las montañas con tanto estruendo.


– Ya… ¡No sé! Deja de ponerme nerviosa.


– Pues termina el informe, recoge muestras, y vámonos de una vez. Todavía tenemos tiempo.


– Vale, vale. Valmeri tiene una tectónica de placas muy activa, aún no he podido establecer una división clara, pero todo apunta a que esta cordillera es el resultado del choque activo reciente entre dos placas. El sistema montañoso es muy joven, por lo que es uno de los puntos de mayor interés para el estudio del movimiento de Valmeri. Es necesario excavar la superficie para poder hallar más material, ascender la montaña no es una opción.


– Joder, ahora hay más de diez puntos.


– Eh… Las muestras recogidas hasta ahora serán analizadas y clasificadas al llegar a la Laestisa. Por la Madre, no voy a sacar nada en claro… Es muy poco. Eh… Sí. Durante el análisis de la zona, avistamos varios edificios de la supuesta civilización inteligente de Valmeri. Fue imposible evitarlos durante el descenso, pero parecen ser núcleos aislados, sin muestras de actividad.


– Pues los habremos cabreado, porque vienen hacia aquí.


– ¿Qué? ¿Tú crees?


– Vienen directos hacia nuestra posición. Date prisa, tenemos que largarnos.


– Pero sí no había nada de actividad…


– Ya, pues ahora sí. Termina ya.


– Vale. Esta cordillera tiene los picos más altos del planeta, aunque es algo difícil tomar medidas reales debido al hielo que cubre las zonas superiores de las montañas. No puedo aportar más datos, creo que podemos dar la misión por fracasada.


– Oficial de ingeniería Jorma, activación de protocolo de defensa, rifle de tierra armado.


– ¡Joder, Jorma!


– Tú informa de tus rocas, yo me ciño al protocolo. Puedes empezar a ponerte nerviosa.


– ¡¿Más?!


– Quince puntos en el mapa. Demasiado cerca.


– ¿Los ves?


– No, todavía no… ¿Has terminado ya?


– Pues… No, ¡no lo sé!


– Coge lo que puedas y vámonos.


– Bien… Excavación número nueve, retirando capa de agua solidificada para llegar a la tierra.


– Dónde habré dejado el visor… Miska, date prisa, creo que les veo.


– Comienzo a extraer muestra número diecisiete.


– ¡Joder, son yarvi!


– ¿Cómo?


– Creo, no sé, están muy lejos. Bípedos, cuatro extremidades, cabeza…


– No puede ser.


– Y tanto que no. No seré yo el que tenga el primer contacto con alienígenas. Nos vamos.


– Espera, puedo recoger un poco más.


– ¡Miska, nos vamos!


– ¡Vale, vale, voy!


– ¡Los tenemos encima! ¡Miska, a la lanzadera, ya!


– Mierda…


– Ya veo a cuatro, ¡corre!


– No puedo con todo…


– ¡Pues déjalo!


– ¡Joder!


– Laestisa, aquí lanzadera 2. Volvemos a la nave, permiso para acceder a cubierta inferior. Despegue inmediato.


– Vaya mierda, Jorma, vaya maldita mierda.


– Fíjate, si maldices y todo.


– Vete a la mierda.

Mensaje automático. Laestisa II
Reentrada autorizada: Lanzadera 3
Muelle principal. Cubierta inferior

Entrada 8 – Kaarle

Tripulante Kaarle, Equipo de Investigación, biólogo
Ciclo 87
Sistema: 9º
Valmeri

Archivo de audio [Transcrito]

Jamás pude imaginar algo así. Este planeta, este mundo, hace que la pérdida de dos generaciones merezca la pena. Agua, por todas partes, en el aire, en la tierra, en las plantas. Vida, ¡vida! Todo es vida. En apenas un día de Valmeri, tengo tantas muestras que no sé cómo voy a poder guardarlas en el laboratorio. ¡Quemaría las de las anteriores misiones con tal de poder llevarme más!

Escogimos esta zona por su inmensa densidad de vegetación, pero es muchísimo más que eso. Este territorio cubre una buena parte del continente suroeste de Valmeri. Visto desde la Laestisa predominaba un inmenso río sobre toda la vegetación, al cual no hemos podido llegar. De hecho, casi no nos hemos movido del lugar de aterrizaje.

Como decía, es tal la riqueza de vegetación que me atrevería a decir que aporta una buena cantidad del oxígeno de la atmósfera de Valmeri. La variedad de especies es abrumadora. En cuanto a las formas de vida animal, he encontrado algunos seres tan grandes que ha sido imposible capturarlos. Viljo está tan sobrecogido que no se ha separado de su rifle de tierra en todo el día.
La humedad en este lugar es permanente, y la vegetación, tan densa, que a veces apenas deja entrar la luz de Novena. No he necesitado meterme en el agua en todo el día para estar hidratado. Por no hablar de la libertad que da poder bajar al planeta sin traje ni respiradero… Aunque, por protección, hemos optado por ponérnoslo.
Especies, especies de todos los colores, tamaños, formas, algunos de los más extraños. Cientos de pequeños artrópodos, similares a los de Mermoa, que no paran de atosigar y molestar. ¡Pero hay tantos!
Hace un momento vi a un ser muy similar a nosotros. Pequeño, con las mismas cinco extremidades, colgado de un árbol con otros de su especie junto a él. Después vi a muchos más, parecidos, pero de especies claramente distintas. Otros animales se parecen tanto a especies originarias de Mermoa, que es casi perturbador. Es el planeta más parecido al nuestro de todos los que hemos visitado hasta ahora, podría haber habido un desarrollo evolutivo análogo…
Obtener muestras de plantas y lecturas del suelo está siendo muy sencillo, no hemos tenido muchas complicaciones hasta ahora. Uno de esos pequeños artrópodos ha picado a Viljo, que de momento se encuentra bien. Por eso nos hemos puesto los trajes. Ingria le tendrá en cuarentena en cuanto lleguemos, así que me daré prisa en estudiar la picadura y la reacción que tiene sobre él. Quizás sea venenoso, o le haya transmitido alguna enfermedad de Valmeri. ¿Hará reacción en lo que queda de día?
Tengo una buena cantidad de artrópodos en letargo, otros tantos muertos. Ojalá pudiese llevar alguno con vida. Además, he recogido las muestras de sangre que he podido de otros animales mayores, y tengo cuerpos sin vida de otros menores.
Está siendo el día más productivo de mi vida.
La zona está lo suficientemente alejada de las evidencias de civilización inteligente como para haber sido vistos. Aun así, sigo convencido de que, de haber algo aquí con más cabeza que uno de esos pequeños “yarvis de los árboles”, ya lo sabríamos. Pero Oskari ha sido muy estricto con esto. Y pese a todo, no lo ha conseguido…
Ciertamente, aquí ha habido algo. Que siga existiendo o no, es asunto de los demás, por mí me quedaría aquí varios ciclos, en este mismo lugar. A lo que iba. Hay restos de deforestación artificial. La vegetación ha desaparecido en determinados puntos de esta inmensa jungla, de forma evidentemente intencionada. Necesitaré imágenes desde la Laestisa para cerciorarme, pero estoy seguro de haberlo visto bien durante el descenso.
Una especie inteligente, que ha mandado tecnología fuera de su planeta, que domina la tierra en un mundo de agua, quién sabe si proceden de allí. Que ha alterado su atmósfera, que destruye su propio entorno, una de las, presuntamente, principales fuentes de oxígeno de su mundo. ¿Y esa raza enmudece ante nosotros? Sí, me gustaría contactar con ellos, tengo curiosidad… Pero Oskari y los demás van a tener muchos problemas, no saben apreciar el valor del silencio.
Viljo está llamando. Puede que finalmente el artrópodo sí que fuese venenoso. Hora de seguir con la investigación.