Entrada 35 – Lumi

Tripulante Lumi, oficial de ingeniería de comunicaciones

Ciclo 87
Sistema: 9º
Valmeri
Archivo de audio [Transcrito] 

La primera vez que le vi. Algunas novelas románticas, esas que leía mi madre, empezaban así. La primera vez que le vi, mi corazón se detuvo y sentí una vorágine, una tormenta, que ascendía por mi pecho y me hacía temblar. Yo no recuerdo la primera vez que le vi, tampoco estoy segura de si sé cuál ha sido la última. La única certeza que tengo, es que él me ha llevado a morir. Y que no lo lamento…

Lo vi en la mirada de Viljo, mientras me mostraba el cadáver de Satu. El odio en su mirada, el regocijo cuando me tendió los explosivos, y me dijo: “hazlo por salvarle a él”. Me ha condenado a morir para que Vellamo no se distraiga. Al menos él sobrevivirá. Pero yo…

Yo no quiero morir… Quiero salir de aquí. Volver a abrazarle, a besarle, a sentir sus latidos junto a los míos. Quiero nadar con él en Mermoa. Visitar nuestro mundo, hacer todas esas cosas que dijimos que haríamos. No tolero… No permito la idea de no volver a verle. De sentirle junto a mí. Es demasiado fuerte. No, no. Tengo que sobrevivir. No quiero morir. No voy a morir.


¿Es posible volver junto a él? Antes tengo que detonar los explosivos. Si lo consigo, podríamos aprovechar la confusión y el ruido para correr hacia la lanzadera, o al menos avanzar sin que nos presten atención. Pero, ¿cómo? ¿Cómo evitar que la explosión, o los unaitis, puedan conmigo? Oh, ojalá estuviese aquí conmigo… O Jorma. Alguien, quien sea.


Tengo miedo… Oigo su respiración agitada tras la puerta, sus gruñidos, las pisadas, duras, sobre el suelo que parecen hacer retumbar todo el edificio. En la oscuridad más absoluta no dejo de imaginar a esas criaturas entrando si cierro los ojos. No puedo dormir. De vez en cuando alguno golpea la puerta, y yo me muerdo la mano para no gritar. Tengo que salir de aquí, como sea. Quiero nadar, quiero agua. Quiero volver a verle…


No creo… No creo que me estén escuchando. No puedo escribir, no quiero apartar las manos de mi arma. Pero necesitaba hablar, aunque fuese conmigo misma, con el diario. Dejar constancia de que Viljo me ha enviado aquí a morir, solo por preocuparme por Vellamo. O porque él se preocupa por mí… Oh, Madre, gracias. Gracias por no haber permitido que le eligiese a él. Al menos él verá los lagos de Mermoa. Haz que salga de esta tierra de Aisyva.


[Comunicación entrante: intercomunicador 6. Tripulante Vellamo]


– ¿Lumi? ¡Lumi! ¿Puedes oírme?


… ¿Vellamo?


– Cariño, gracias a la Madre, estás viva. Sí, sí, está viva, está viva. ¿Estás bien? ¿Dónde estás?


Estoy… Estoy bien. Vellamo, Vellamo, no sabes cuánto me alegra oírte.


– A mí también, mi amor. Háblame. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estás?


Estoy en el edificio contiguo al refugio… Creo. No lo sé, he corrido mucho, sin ninguna orientación. Creo que no he salido del edificio, pero…


– ¿Y ahora? ¿Dónde estás ahora?


No lo sé… Está muy oscuro. Es una habitación pequeña, muy pequeña, me he quedado en un rincón esperando a que se marchasen.


– ¿Cómo estás? ¿Te han hecho algo?


Algún golpe, creo… Me duele la mandíbula y la boca me sabe a sangre. Me duele el pecho al respirar, tanto que he tenido que quitarme la pechera de defensa. Había muchos, muchos… No sé, no lo sé, me han hecho daño, Vellamo…


– No llores, no llores. Lo vas a conseguir, ¿de acuerdo? Vas a salir de allí. No sé por qué te presentaste voluntaria, deberías habérmelo dejado a mí.


… ¿Voluntaria?


– Sí. Pero no te preocupes, no pienses en eso. Vas a conseguirlo, ¿de acuerdo? Tú solo tienes que hablarme, buscar…


¿Viljo está contigo?


– Sí, está aquí. Pero escúchame. Busca las escaleras, todos estos edificios tienen unas, como las del segundo refugio, ¿te acuerdas?


Vellamo, Viljo no…


– Solo tienes que bajar, bajar sin pensar en nada más, ¿de acuerdo? No te preocupes por los explosivos, tú solo sal a la calle. Yo te crearé una distracción.


No… No. Cariño, Viljo, no te fíes de él. Él…


– ¿Qué? Me ha dicho que saldría conmigo a ayudar en la distracción, no pienses en eso. Céntrate en salir de allí con vida.


Estoy haciendo mucho ruido… Viljo… me ordenó… que entrase aquí…


– … ¿Cómo?


Espera, espera. No hagas nada…


– Repite eso…


No. Cuando salga… nos ocuparemos de eso… entre los dos… Disimula.


– … ¿Los tienes cerca?


Sí…


– ¿Tienes tu arma contigo?


Sí…


– Estoy contigo, mi amor. ¿Preparada?


Lista…


– Fuerza, cariño. Estoy contigo. Por favor, no dejes de correr.


Allá voy…


– ¡Mierda, esa máquina hace un estruendo horrible!


Es antigua, al menos el sistema. Es como las primeras pistolas de metralla yarvi. Pero muy optimizadas… A distancias cortas provocan heridas terribles.


– ¿Te has librado de ellos?


De los dos que estaban en la puerta sí. En este pasillo no hay ninguno más, pero el ruido habrá atraído a todo el edificio…


– ¿Dónde estás?


En una vivienda valmeri. Estoy saliendo. ¡Mierda!


– ¿Lumi?


Muertos. Tres, los he visto por poco. Les oigo subir…


– Sí, Seija. Estamos oyendo gritos. Y hemos oído tus disparos.


Estoy haciendo mucho ruido… Mierda…


– Debería salir a disparar al aire. Darte una distracción.


Ni se te ocurra, Vellamo. Ni se te ocurra. Dos más.


– ¿Tienes suficiente luz?


Me he acostumbrado a la oscuridad, pero apenas distingo siluetas. Es… Da miedo. Veo sombras acercándose a mí por las escaleras, y cómo se ilumina todo con cada disparo. No sé quién grita y no puedo evitar que lo hagan. Pero lo mismo da, los disparos atraen a todos… ¡¡Joder!!


– ¡Lumi!


Lo tenía encima, maldita sea. Estaba agarrándome la pierna… No puedo más, cariño, no puedo más…


– No te derrumbes. Sigue, puedes conseguirlo. ¿Dónde estás?


No lo sé, no lo sé. Estoy bajando las escaleras… ¡No! ¡Mierda, mierda!


– ¡Háblame!


Se arrastran por el suelo, no mueren… Oh, Madre, oh, Madre…


– Lumi… Vamos, cariño, puedes hacerlo.


Es… No…


– ¿Lumi?


No sé cuántos son…


– ¡Lumi, corre! ¡Sal de ahí!


[…]


– ¡Lumi! ¡¡Lumi!! ¡Háblame, por favor! Lumi…. Dime algo, dime algo… ¡No! ¡Cállate! ¡No está muerta! Lumi, Lumi, vamos…


… Vellamo…


– ¡Está viva! ¿Qué ha pasado?


… Eran demasiados. No me queda munición…


– ¿Estás bien?


No lo sé… Espera… Creo que puedo levantarme. Pero les oigo ahí abajo… Cariño, no puedo más…


– No te rindas. Puedes conseguirlo, vamos. Levántate. ¿Estás de pie?


Sí… Pero me tiemblan las piernas… No han dejado de golpearme… Creo que me han mordido y arañado.


– … ¿Te han mordido?


Creo que sí… No veo mis heridas. Eran muchos, y yo solo disparaba… No puedo más, no aguanto más…


– Tranquila. Si puedes caminar, estarás bien. ¿De acuerdo?


Sí…


– ¿Aún tienes los explosivos?


Los tengo.


– Vas a tener que detonarlos. Lo más lejos que puedas. ¿Tienes alguna ventana cerca?


Sí… estoy terminando de bajar… las escaleras. Allí hay una ventana…


– Muy bien. ¿Tienes algún unaiti cerca? ¿Y algún arma?


Me queda una pistola valmeri… No, al menos no oigo a ninguno aquí… Pero están subiendo…


– No vas a tener que usarla, ¿vale? ¿Sabes cómo funcionan los explosivos?


Sí. Son bombas de mano… Se accionan con una especie de palanca, creo… Con detonar una debería bastar para hacer estallar las demás. Debería dar tiempo a accionar la palanca y lanzarlas…


– Siempre se te han dado bien estas cosas. Confiamos en tu intuición, ¿no?


Sí… Están subiendo.


– Lánzalas, rápido. Lo más lejos que puedas.


[…]


– ¡Eso es! ¡Menuda explosión! Ha temblado todo el edificio. Distracción de sobra. Vamos, rápido, sal de allí. Avísame en cuanto estés al aire libre. ¿Ves algún unaiti?


No… No. Tampoco estoy segura de si les oigo… Me pitan los oídos…


– Ten la pistola preparada y baja con cautela, pero deprisa.


Oye… Vellamo… Lo de Viljo. Él me ordenó venir aquí. ¿Recuerdas lo que hablamos?


– Sí…


Creo que sé por qué es. Le estorba nuestra relación… Debió de estar pensando cómo conseguir separarnos… Creo. No sé, parece descabellado… Pero cuando me ordenó venir aquí… Y el hecho de que te mintiese…


– Puede tener sentido… Pero no pienses en eso ahora.


No, quiero que lo tengas en cuenta. Si es así, no le gustará que sobreviva… Ten cuidado, cariño…


– De acuerdo. Pero ahora tienes que concentrarte en salir, ¿vale? ¿Cómo vas?


Veo la puerta principal… Oh, Vellamo, veo la calle…


– ¡Fantástico! ¡Eh, lo va a lograr, Seija!


Hay mucho humo, no puedo ver bien… Voy a salir. La explosión ha debido reunir a todos los unaitis… Ya casi estoy en la puerta, y no he visto a ninguno…


– ¿Puedes correr?


No lo sé… Me duele todo el cuerpo… Empiezo a estar muy cansada… ¿Tenéis agua?


– Tenemos agua, tranquila.


Viljo se va a poner furioso… Ten cuidado, Vellamo, ten cuidado.


– Ya lo discutiremos cuando hayas descansado. Podremos con él. Tú solo camina, sin que te vean…


Vale… Estoy fuera… No veo nada…. Voy a intentar seguir adelante… ¡Espera!


– ¿Lumi?


Oh, no…. No, no, no, por favor, no.


– ¡Lumi!


Ya vienen… Oh, Vellamo, ayúdame, por favor…


– ¡Lumi, corre! ¡Corre!


¡Están muy cerca! ¡Quietos! ¡¡Fuera, malditas escorias, fuera!!


– ¡No dispares! Atraerás a los demás! ¡Intenta despistarlos!


¡¡Fuera, fuera, fuera!! Oh… por favor… basta ya… ¡Basta ya!


– ¡Lumi!


No quiero seguir cariño. No puedo más…


– ¡Dónde estás! ¡Voy a buscarte, maldita sea! ¡Suéltame, voy a ir a buscarla! ¡¡Lumi!!


Me he encerrado en el edificio… Creo que he subido un piso o dos… No vengas, cariño, por favor.No puedo más…


– ¡¡No te atrevas a tocarme!! ¡¡Suéltame!! ¡¡Lumi!! ¡Lumi, no!


Lo siento, mi amor… Lo siento…


– ¡Lumi! ¡Maldita escoria, suéltame! ¡Tú la has matado! ¡Apártate de mí! ¡¡Lumi!!


Te quiero mi amor. Por favor, sobrevive… Cuídate mucho…


– ¡¿Qué estás haciendo!? ¡Lumi, por favor, no!


No voy a poder seguir… Lo siento tanto… Cuida de todos, de Seija, de Seppo, de Jorma y de Miska. Por favor, no te fíes de Viljo, cariño. Mi amor, te quiero, te quiero tanto…


– ¡¡Lumi!! No, cariño, por favor, no lo hagas. Mi amor, aguanta, iré a buscarte, iré…


Adiós, mi vida. Te quiero… Lo siento… Lo siento… Adiós.


– ¡¡No!! ¡Por favor! ¡No! Estoy yendo, estoy yendo a por ti, voy a salir, vas a volver a…


[Comunicación interrumpida]
Anuncios

Publicado el 21 enero, 2013 en Sin categoría y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: